La ‘fontanera’ judoka y su llave fallida

Este miércoles 27 de mayo, pasadas las ocho de la mañana, una mujer de 50 años viajaba en un tren desde Bilbao a Madrid. En su vagón había un viaje de estudios, chicos que hablaban en euskera de las experiencias que les aguardaban, y varios hombres que en algún momento, observó la mujer, despotricaban del independentismo. ¿Sería por los chicos que hablaban euskera? La mujer le dio alguna vuelta; dice que, en cualquier caso, le hizo gracia la casualidad. Un conocido suyo la llama Antoñita la Fantástica también por estas cosas, su fuerte ideologización: nunca hay tregua.

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