Pedro Sánchez mantiene el apoyo a la directora de la Guardia Civil porque cree que ha probado que no hizo caso a Leire Díez

Pasó el segundo día de la semana más difícil para el Gobierno de Pedro Sánchez, y el gran hito de la jornada, la comparecencia en el Senado de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, salió incluso mejor de lo que esperaba el Ejecutivo. Todos los días de esta semana son de alto riesgo, y este miércoles llega el más delicado, la declaración ante el juez del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por ser el presunto cabecilla de una red de tráfico de influencias. Pero este martes era especialmente sensible, y en el Gobierno quedó la sensación de que González consiguió explicarse y defenderse de los ataques de la oposición, que pidió unánimemente su dimisión por sus reuniones con Leire Díez, la espía a sueldo del PSOE con la que se citó al menos dos veces —la UCO cree que fueron tres pero la directora insiste en que solo le constan dos—.

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